miércoles, 9 de marzo de 2011

Sigo viva... ¡y cómo!


Podría enlistar un sinfín de razones para justificar mi prolongada ausencia… podría decirles cómo los cambios geográficos, culturales, los viajes, los cansancios todos, las despedidas y las bienvenidas me atropellaron, podría tal vez decirles que no tuve acceso a internet, que no tuve tiempo, que no tuve ganas…. Hay algo de verdad en cada una de las miles de razones… y no pretendo encontrar una excusa… pues este silencio habla más de lo que yo pudiera haber redactado.

Salir de África, silencio. Llegar a Europa, al mundo, al movimiento y la prisa… silencio. Viajar de nuevo al Caribe, lugar que me vio nacer en esta experiencia hace ya año y medio… Silencio. Planear mi futuro, el ¿qué sigue?, ¿a dónde?, ¿cómo?... silencio…

Ahora, gracias a los vientos, a la lluvia fresca de Caribe, a las mañanas soleadas a esta arena y este Sol (no es por antojar, tengo que decir la neta…) todo empieza a fluir… gracias a la Luna, que silenciosa como yo me ha escuchado, me ha acariciado, y me ha sostenido en sus brazos de Madre, todo empieza a tener color. Y gracias a eso, puedo retomar las palabras que hace casi un mes se había despedido de mí; y convertidas en malestares, euforias, preguntas, lágrimas, noches en vela, subidas pesadas, bajaditas alegres… me habían dejado calladita.

Así con voz de nuevo, les puedo contar… Sería mentira escribir sobre lo que África fue, o intentar responder aquellas típicas preguntas…que no juzgo sino entiendo, pero que son casi imposibles de responder. ¿qué aprendiste? ¿Cómo te fue? ¿Cómo es allá, está igual de mal como en las películas? ¿qué comías? ¿era lo que esperabas? ¿Valió la pena el sufrimiento? (…??)
Tendría que responder de igual manera con otras muchas preguntas, como… ‘¿qué aprendiste en el último año?’… difícil de poner en palabras ¿no?

Pero lo que sí les puedo contar, es que este tiempo en San Vicente de ha devuelto el habla; me ha ayudado a poner en claro que África quedó en mi corazón, que se convirtió en una parte fundamental de mi Vida, que llevo a Mamá África a donde voy, y que a pesar de los años, seguirá enseñándome… que agradezco a la Vida, al Viento y a todas las personas que directa o indirectamente me ayudaron, me apoyaron, me cuestionaron, dudaron de mí, me empujaron, para vivir esta experiencia… que al final del día, ha sido una experiencia maravillosa, y de todos nosotros. Así papás, carnal, amigas y amigos, familia… GRACIAS, porque una vez más hicimos juntos mucha Vida. De aquí ‘pa alla’ y de ‘allá pa acá’…

También les puedo contar que este tiempo acá sirve como puente… no me imagino llegando a México directo de África-Europa sin parar a respirar… este tiempo, no sólo me ha servido para ponerme al tanto de lo que ocurre en ‘el mundo de afuera’, llámese chismes, música, noticias, cambios, modas, ¡futbol!… sino para ver lo que ocurre en ‘mi mundo de dentro’, para ver ‘qué sigue’ en mi Vida y para ponerle acción. Es difícil salir del monte después de un año de aislamiento e intentar entrar en la avalancha normal, en el diario vivir…

Así pues, en esas ando… meditando, respirando, calmando mi corazón, preparándolo para la nueva aventura, tomando decisiones tan difíciles como necesarias, amando a los míos como nunca, apostándole a la Vida, que es corta, responsabilizándome de mi libertad y buscando… siempre buscando…

Un abrazo de corazón para todos, reportándome ‘vivita y coleando’… y mucha paz desde mi corazón revolcado de Vida.

sábado, 12 de febrero de 2011

Saliendo de casa...


Salgo de casa.. es mi último día en Inhambane.... Demasiadas cosas vienen a mi barriga, a mi corazón... recuerdos, personas, olores, colores, dias y noches... pasan desfilando por mis venas, los miles de millones de momentos vividos... los suspiros, los dolores, las fuentes de vida, de euforia... las miles de injusticias, los incomprenderes, y lo humildemente aprendido... Pasa todo y yo, batallo para que mis ojos no exploten, para que mi garganta no quiera gritar... Y es un grito que dice Ahhhh! Un gracias del alma que se me desborda y me traiciona con silencios prolongados, con ojitos llorosos, con sonrisas repentinas que son detonadas por la cosa más simple...

Aquí estoy, después de un año de todo... Saliendo de casa... de Chamane, donde he dejado mi corazón, donde he dejado mis fuerzas, mi pasión, donde he caminado otro gran tramo de mi búsqueda... donde he aprendido aquello que todavía no logro ni imaginar....

Esta noche salgo a la capital, donde termino trámites y luego emprendo el siguiente viaje...
Por ahora les comparto este autobus.... que me llevó a cruzar Mozambique entero... en MUCHAS horas... que me llenó de pulgas y mosquitos, que tenía banquitos el corredor para aumenar pasajeros, que olía... que se goteaba, y que me veía silenciosa despedirme de cada centímetro de Mozambique... de mi Mozambique....

Ahora vienen nuevas paginas, cierres fuertes, comienzos aún más... Pero lo mejor de todo... el abrazo a los amigos, a la familia... y el DESCANSO... confieso que estoy agotada...

Besos eternos, desde el Africa maravilloso, desde el corazón de la Península de Inhambane en el sur de Mozambique, desde el Gran Continente, desde el vientre negro... Desde mi corazón conmovido de Vida...

Amén.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Llego febrero...

Febrero comenzo y con febrero la cuenta regresiva... en dos semanas estare volando al norte, fuera del continente, fuera de Africa... Lo digo, lo escribo y sigo sin creerlo...

El enjambre de sentimientos me provoca revoluciones en la barriga.

Si bien cerrar es dificil, creo que mi corazon ha venido preparandose desde unos meses atras... y me siento bien.

Si, me gana la nostalgia, y los ojitos se me ponen como el mar... pero me voy tan llena de TODO, que parece que la satisfaccion no le da mucha cabida a la tristeza.
Parece que hasta en eso Mama Africa me ha hecho crecer.

Dice mi papa que el estado de agradecimiento , es el estado por excelencia; y la verdad es que encima de despedidas y lagrimas, el agradecimiento me planta en la realidad, me abraza y me compromete a seguir.

Asi pues a dos semanas del adios a Mozambique, a los amigos y a este anio maravilloso, sigo feliz, consciente y a pie...

Besos y una disculpa por la falta de acentos... no es mi compu!!!

Sigamos!

miércoles, 12 de enero de 2011

Arrancando 2011...

Año nuevo, arrancando fresquecito, listo para ser vivido un día a la vez.
Les envío mis suspiros, mis sonrisas y mis inquietudes típicas del final de un cíclo tan intenso como lo ha sido este para mi corazón. Mis mejores deseos para este nuevo Año, que sigamos vivos, que no nos cansemos de amar, que sigamos en la búsqueda, que nos levantemos de las caídas, que nos abracemos a diario, que riamos y lloremos con el alma, que disfrutemos todo, que nos preocupemos menos, que nos estresemos menos, que amemos más, que cantemos más, que no desesperemos, que luchemos por lo que amamos, que se nos olvide lo que no necesitamos, que gocemos de salud, de bienestar y ganas... que seamos felices.
Si bien decir estas cosas motiva, me gustaría extender un poco más mis deseos y transformarlos en algo más que ideas, que no quede sólo en palabras o deseos bonitos... es dificil hacer eso, pero lo que puedo decir es que si en algún momento e su caminar, puedo ayudar a que cualquiera de las cosas arriba mencionadas se alcancen, me sentré más que feliz de dar una mano...
Un abrazo desde el corazón de Africa Subsahariana, con mucho pasando por mi corazón, feliz de reencuentros y sonrisas que hacían pausa y que hoy retoman vida. Difícil desprender mi corazón de la raíz que ya echó, difícil la despedida física, difícil cerrar... como todo, pero feliz de SER hoy, y con ganas de seguir.

Besos y mucha PAZ,

viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidad en África…

Con esta, serán tres las Navidades que paso geográficamente lejos de mi familia… la primera fue en 2005 y la pasé en el asilo de ancianos de Chínipas, Chihuahua (en la gloriosa Sierra Tarahumara) donde compartí con 17 viejitos el silencio, el cansancio, los dolores de la vejez y la enfermedad, y la segunda infancia… esa que llega con los últimos años de vida, esa que trae necedad, malos olores y humores, esa que me enseñó tanto y simplemente le dio un giro completo a mi Vida.

La segunda fue creo 2006 o 2007… en el sur. En aquél viaje maravilloso que hicimos Ana y yo. Saboreamos en sur; Chiapas, Veracruz… Navidad fue en San Cristóbal de las Casas, cenamos taquitos de pastor con dos niñas indígenas Chamulas, que para entonces ya eran nuestras amigas y cómplices en aquella aventura. Recuerdo perfecto que ellas pidieron jugo de naranja para acompañar sus tacos… y al final de la cena, nos regalaron una pulserita de las que vendían. Con ellas compartimos la risa, la alegría, la vergüenza y la curiosidad… las preguntas de adolescentes y la simplicidad de la vida indígena… la cultura y la dignidad.

Así la tercera será aquí; Inhambane, Mozambique. El plan es estar. Tendremos una mini cenita húngaro/brasileña/mexicana, donde los tres (Isabela, Barna y yo) estaremos. Ya busqué unas ramas de pino africano para hacerla de arbolito, ya desempolvamos recetas… eso para Nochebuena. Pero el plan del 25 es aún más lindo: estaremos con 32 niños huérfanos en la playa de Tofo durante todo el día. Ya organizamos para aprovechar el momento (y la nostalgia de que la campaña ya terminó) y hacer una edición más de nuestra Campaña de Higiene con ellos. Algo así como la ‘gira del adió’ jeje. Ya está listo el material y las ganas no se diga… así pues creo que con ellos compartiremos la realidad mozambicana, con algunos la tristeza y el dolor del VIH/SIDA, con otros la rebeldía de adolecer, con TODOS las maravillosas SONRISAS africanas.

La verdad es que no me puedo quejar. Claro que extraño a mi familia y mucho. Claro que ya me anda por ver a todos, por respirar aire mexicano, por abrazar… Pero esta vez decidí así y aunque es la vez que más lejos estoy de casa… esta vez me siento más cerca que nunca.

Les deseo una Navidad simple, sin mucho ruido de conflictos, desentendidos o tristezas. Una Navidad tranquila, donde abracen a los que están cerca… y ya. Donde por unos segundos cierren los ojos y vean pasar otro Año maravillosos, lleno de crecimiento, lleno de Vida… Donde se detengan y le den GRACIAS al Patrón por lo afortunados que nos ha hecho.

Un beso enorme, un abrazo apretado y muchas sonrisas para este último empujón del Año, que se despide… y más sonrisas para la bienvenida al siguiente, que seguro viene completo y extraordinario.

Mucha Paz.

Sigo aquí…

Han pasado casi 10 meses en África, un año desde que abracé a mi familia, muchos meses desde que mi casa quedó atrás y con un suspiro comencé este vuelo.

África. Madre, dolor y realidad. Tristeza, melancolía, caminar lento, callado, único. África, Mozambique, un mundo otro, lleno de tanto que embriaga, tanto que marea, que exprime, que exige y que regala. Han pasado muchas cosas, muchas personas, muchos dolores… muchos. Muchas alegrías, muchas tristezas, mucha paz y mucha inquietud. Ha pasado mucho tiempo, muchas sonrisas y todas las lágrimas, ha pasado tanto… y sigo aquí. Todavía sigo. Ya entregué mi corazón, mi paz, mi amor todo, mi poco entendimiento… ya regalé mis brazos y mis pasos, mis piernas, mis oídos, mi barriga, mis manos… ya derroché respirares y sudor y energía y deseos… Ya dejé mi morral, mi repertorio, mis recuerdos, mi color. Ya dejé… y sigo aquí.

Aquí sigo. Ahora sentada en el mismo lugar que hace 10 meses, en el mismo lugar viendo a donde mismo… pero viendo diferente. Ahora caminando más despacio, desentendiendo menos, abrazando más, amando y amando… Ahora con sentires otros, con menos prejuicios y más silencios, con menos apegos y más preguntas, con la misma sonrisa… pero más real.

Aquí estoy de frente al continente africano, en esta península minúscula, saboreando el olor a sal que los vientos del Indico me ofrecen. Canto de garzas, barcos zarpando, oleaje discreto que solo refleja el Sol… Este Sol que me ha llevado, me ha tumbado, me ha ganado, me ha quemado. Este sol imparable que me ha hecho valorar la sombra. Y aquí sigo. Frente a una puerta que está por abrirse, dejando atrás un camino largo, difícil, arduo, maravilloso… un camino casi imposible de dejar… pues me ha hecho de nuevo, me ha esculpido a su manera, me ha dado forma, carácter, paz, sonrisas, me ha dado mucho dolor… mucho. Me ha abierto los ojos brutalmente y me ha acariciado como nunca nadie lo había hecho. Me ha mostrado la muerte, sola, triste, real, injusta, callada… Me ha mostrado la Vida, plena, simple, real también, alegre, tranquila… Un camino que me ha edificado, me ha confrontado, me ha dejado callada, me ha hecho comer mis propias palabras, me ha desgarrado. Me ha enfrentado a la soledad… me ha bendecido con compañía, me ha besado, me ha tocado… un camino Maestro que me ha dado Libertad, que me ha calmado, que me ha mostrado más al ser humano, que me ha quebrado en mil pedazos; un camino que se bifurca y se junta de nuevo, que sube montañas y entra en pantanos y sufre de noche y teme… Un camino único, extra-ordinario, hecho por y para mí; caminado con mis pies descalzos en medio del monte, en aguas saladas, en fangos vivos, en piedras filosas, en arena caliente. Y un camino caminado por muchos, con muchas manos, con muchos pies, con todas las sonrisas, con bendiciones, con lluvia y brisa fresca; con Amor.

Sigo aquí en el África caliente. Es diciembre, se acerca Navidad, se acerca el inicio del fin de este capítulo… y sigo aquí. Respirando profundo, derramando lágrimas, sintiendo nostalgia…del ayer, del hoy, de mañana… Sigo aquí VIVA, buscando, descansando, cosechando aquello que germinó, aquello que dio fruto en mi corazón, regando lo que todavía crece, sembrando paz, calma, nuevos colores… y arrancando sin compasión la hierba mala, las espinas, las plagas… Sigo cultivando…

Sigo aquí con mi madre negra, viviendo el Aquí y el Ahora. Creando consciencia de que se acerca el siguiente vuelo, tal vez el más difícil, el más incierto.

Aquí sigo, y desde aquí les envío todos mis colores, todos los sentires y los vuelcos de mi barriga, que el día de hoy caen en mis manos como una lluvia de estrellas, les mando mi bienestar, mis respiros de océano y arena, mi calor de playa y mis mejores deseos para estas fiestas. Qué estén felices, que disfruten con alegría y simpleza las cosas que realmente importan en la vida.

Sonrisas africanas.

martes, 7 de diciembre de 2010

Silencio de estrés....

Luego de mi silencio de estrés, de correr, de frustraciones, de intensidades… me dispongo a ponerlos al tanto de lo que mi corazón ahora anda gritando… de los pasos que mis latidos dan… de las sorpresas que se ha llevado mi barriga con tanto vuelco… del MOVIMIENTO!

Pues como se habrán dado cuenta ya después de lo que he logrado compartir en estos meses, la Campaña de Higiene, fue un gran reto para mí. Claro que la disfruté muchísimo, y confieso extrañarla harto, pero fue una reverenda friega. Como todo trabajo o esfuerzo se llega a convertir en cotidiano, así los últimos meses ya era en automático, ya hacía las compras en la mitad del tiempo, ya manejaba por completo el asunto… Y acepto que cuando llegaba a aquellas escuelitas debajo de un árbol, o con un techito sin paredes… con aquellas sonrisas, con todas las miradas de inocencia (y algunas de miedo!!)… todo tomaba sentido. Terminarla fue bueno, me ha dado mucha seguridad y muchísima satisfacción, mucho agradecimiento llega a mi corazón por haber recibido tanto apoyo de tantísima gente que CREE. Mucha alegría de recordar a esas boquitas lavándose los dientes, algunas con problemas serios de Gingivitis ya con 3 añitos, recordar esas manos sucias que sacaban espuma negra y que luego presumían entre ellos… y luego esas miradas… las miradas de los niños mozambicanos… Uff..! Una maravilla! En fin…

Y como también se habrán dado cuenta, en mi historia de Inhambane, los Grupos de Soporte son mi nuevo latir… y digo nuevo sólo en sentido figurado, pues comencé con ellos casi junto con la Campaña… Digo nuevo y me refiero a que HOY son mi prioridad, mi ritmo, mi compromiso, mi familia. Estando cerca de ellos he aprendido muchísimo… no sólo de lo que es vivir con VIH, sino de la Vida, del ser humano, de la fuerza que podemos llegar a tener, de lo difícil que es luchar contra corriente, de la realidad mozambicana que me sigue dejando sin palabras, con nudos en la garganta, con preguntas y a veces sin respuestas.

Ya mencioné antes que se aproximaba el Día Internacional de lucha contra el SIDA… y esto para mí se tornó el tema de día y noche, la lucha constante no sólo contra el SIDA como contra mil y un obstáculos, dolores, frustraciones, tragos amargos y conflictos… lucha contra la injusticia, contra el desinterés, contra los juicios, contra la discriminación, la pobreza… ay… una lucha que quisiera que se convirtiese en algo menos violento para mi corazón.

Mi corazón que ya ha reclamado seriamente la intensidad y que hoy pide descanso. Y la verdad es que si algo he aprendido o reaprendido en estos lares, es intentar escuchar MÁS a mi corazón. Así que ay con su con permiso, me dispongo a descansar. Descansar mi cabecita, mi barriga, mi corazón. Descansar mis pies y mis manos. Parar por un poco y estar… pues estos nueve meses en Mozambique han sido extraordinarios y AGOTADORES. Me siento cansada; algo así como el dia que corrí el maratón… un cansancio de satisfacción, de alegría, de esfuerzo…

Los eventos del 1º de Diciembre fueron todos exitosos. Trabajo en conjunto, unión de esfuerzos… al final del día, eso es lo que vale. Más allá de los pleitos, de las luchas, de las discusiones, de las frustraciones… al final del día, siempre hay un corazón que siente COMPASION y que une sus latires con los míos, y otro y otro más… es maravilloso encontrar ángeles en el camino, que en medio de la confusión y la mierda, te hacen sentir en casa y te recuerdan que no estás sólo y que vale la pena andar a pié.

Luego comparto con detalle los eventos de la semana Positiva. Por ahora, les mando un suspiro con los Vientos del Índico. Les mando una sonrisa desde mi camita, descansando y pensando ya en empacar mi corazón para el regreso…
Paz a todos.